A la noche siguiente acudí a la cita.
Llegué al hotel y subí a la suite.
La puerta estaba entornada.
Crucé el umbral y la cerré tras de mí.
Las luces eran muy tenues
y había un suave aroma como de incienso,
que me recordó,
por un momento,
al olor de las iglesias.
Hacía calor,
pero un calor reconfortante.
Me sentí a gusto.
Atravesé la elegante e impoluta sala
y luego me adentré
hasta el fondo del amplio dormitorio,
donde un tipo alto me esperaba.
Llevaba un traje completamente negro.
Tenía un aire vampíricamente seductor.
Me sonrío con la mirada.
Sus facciones me resultaron atractivas
y su voz sonó profunda y oscura,
hasta el punto de notarla vibrar
en cada poro de mi piel.
- Sabes que no soy quien te han dicho que soy, ¿verdad?
- Are you the blue-winged angel?
- ¿Tú ves que yo tenga alas?
- No, I don’t. So… Who are you?
- ¿Quién necesitas que sea?
- Someone who help me to find it.
- ¿Qué buscas?
- The return to be a child again.
- ¿Para qué?
- A voice inside me asked me so.
- Misschien is het de stem van de duivel.
- What the hell does the devil want from me?
- Confundirte.
- Why? I believed the devil was my friend.
- De duivel is niemands vriend.
- …by your own christian belief.
- Uw duivel is niemands vriend.
- He fucked me. What does he want from me now?
- Él es un viejo envidioso. Envidia tu pureza, tu libertad, tu fuerza, tu valor, tu belleza… Él quiere adueñarse de tu preciosa mente y robar todo lo que él nunca podrá tener.
- He’s still inside me.
- Ya no más… Rabya, mi preciosa Rabya. He venido a liberarte de toda esa maldad que él te ha dejado dentro. Vengo a llenarte de paz. Tú eres libre, eres hermosa y pura. No necesitas volver a ser una niña. Eres sabia y tu alma es eterna. Y ahora, quiero que sientas mi paz penetrando en ti.
- Mmm…
- Olvídalo todo. Deja la mente en blanco, así como tú sabes, y déjate llevar. Sé que has tenido que atravesar un infierno para llegar aquí, pero ahora yo te voy a hacer sentir bien. Te voy a hacer sentir mejor de lo que nunca has podido imaginar. Abre las piernas y deja que te susurre una bonita canción.
- Mmm…
- Oh, Rabya, dulce princesa, él te ha llenado de tormento. Todo tu delicioso cuerpo tan contaminado… Deja que te cure, cierra los ojos, siénteme, sé feliz. Voy a complacerte como te mereces. Déjame probar, déjame intentar satisfacer a una diosa. Confía en mí. En mí puedes confiar. Yo no te voy a traicionar, yo no voy a mentirte ni engañarte. Confía en mí. ¿Confías en mí? Sí, así, muy bien.
- Mmm…
- Él aún está aquí. Él nos mira, pero desaparecerá. Deja que te purifique y te bendiga profundamente. Él se irá y no volverá. Abrázame. Confía en mí. Yo no he venido a follarte. Yo no te voy a hacer el amor. Yo te voy a purificar, y te voy a sanar. Mírame a los ojos, Rabya. Yo te voy a salvar. Él está ahí, mirando. Le gusta mirar, pero no puede hacerte nada. No voy a dejar que te haga nada. Yo te protegeré.
- Mmm…
- Es esto para ti la felicidad, ¿mi pequeña Rabya? Sí. Lo veo en tus ojos, tus pupilas dilatadas, tu calor, tu humedad. Él no volverá si no lo vuelves a invitar. Rabya, ¿quieres volar? ¿Quieres que yo te ayude a volar, princesa?
¡Mierda! ¡Mierrrrrrrrrrrrda!!!
- Oh, shit!
De repente la carne de su espalda
se comenzó a desgarrar.
De sus homóplatos,
brotaron dos muñones azulados
que se fueron tintando de sangre
a medida que despuntaban.
Empezó a sangrar sin parar
y a gritar de dolor.
Me aparté de él como pude,
zafándome de sus compulsivos movimientos.
- You’re he too!!
- ¡No! ¡Él intenta confundirte!
- He’s still here. He’s still in me. You cannot help me.
- Rabya, es cierto que te he purificado. Él no volverá si no lo vuelves a invitar. ¿Crees que podrás hacerlo? Yo soy sólo uno, pero no estoy solo. Hay once más. Ahora debo marcharme.
Aún malherido y sangrando,
echó a volar.
